Cuando no existía el tiempo
jueves, 24 de noviembre de 2011
Friedich
El pavor ante la naturaleza.
El caos, lo inabarcable, lo irracional nos aterran y es lo que más placer y admiración nos despierta.
Somos observadores de la belleza. Nos alimentamos del dolor de su perfección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario