viernes, 17 de diciembre de 2010

Conjunto

En los genes está todo programado como base para lo que podemos ser. Las bases no se pueden cambiar. Los genotipos, tus fenotipos, la adaptación, la supervivencia de la especie, Darwing, naturaleza, competencia, determinación, nosotros, vosotros, todos.
Lo demás, ambiente.
No me lo creo.
No puedo pensar que alguien es como es y depende de lo que en el encuentre en su mundo será más hacia un lado o hacia otro.
Decidme, de donde ha salido una persona como él, de qué mono sacó sus orejas, que artista le metió en la cabeza el don de las letras, que bacteria participó en que tuviera esa preciosa nariz, esas manos, la piel aterciopelada, morena y dura, los pies más bien pequeños, y las ojeras enormes y moradas. De los genes, de la evolución, probabilidades, azar.
No os escondáis detrás del azar. Reconoced lagunas, reconoced que no lo sabéis, no es tan grave.
No es cuestión de evolución un simple tamborileo con un hueso y una piedra. No es azar que luego se repitiera en un montón de lugares más y que todos lo aprecieran. No que nos embriague de esa manera, que la inventemos, que la entrelacemos, que un pájaro cante dentro de una jaula si sabe que a nadie va a alertar ni a nadie debe fecundar. Que lo imitemos, que lo amemos.
No es superación, de algún lugar salió todo esto. Algo que no podéis alcanzar, lo sentimos. Vuestro Dios genético es una mierda como una catedral y no existe, no está por encima de los otros dioses que surgen del mismo concepto de creador, controlador, principio y fin de todo.

Ayer pensé en lo guai que hubiera sido conocer a Jesús. Para comprobar si no venía del apocalipsis futuro, en una última oportunidad de viajar en el tiempo para cambiar el mundo. Si era un psicópata. Si era la persona más inteligente que jamás ha existido y si era consciente de lo que iba a conseguir con su obra de teatro en vida.
Tengo un gran respeto por aquellas personas que cambiaron de tal manera el mundo. Me pregunto cómo una persona que nace exáctamente igual que los demás, con un óvulo y un espermatozoide, llenos de sangre y líquido que no les deja respirar en la boca. También crecieron, seguramente saltaron por las hierbas, se asustaron con los vampiros, comieron patatas asadas. ¿Qué puede hacerte algo tan semejantemente parecido a un Dios? Cambiarlo todo. Construir una historia a partir de tus puñeteras palabras. Vaya, me pregunto si deben ser conscientes de la clase de criaturas que son.
Que eso ocurra no está en tu mierda de dioses genéticos.

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