miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ahora estoy en el limbo

Un limbo nublado y silencioso.
El cielo me abandonó hace dos horas y unos 40-50 minutos. El infierno tardará en acribillarme unas pocas aún.
No puedo evitar sentirme desdichada. Me parece muy injusto que me hagan esto ahora. Cojones. Yo quería irme. Quería irme lejos, lo suficiente para ser yo, o al menos para encontrar lo que se supone que debería ser. Y lo hice. Me fui lejos de mi cuna, de este útero blandito, templado y mecedor, como el lago durmiente. Necesitaba hacerlo. Aquí se estaba demasiado bien como para poder ser yo misma, de alguna manera... buscaba el real dolor de vivir.
Y parece que lo he conseguido. Ya sé quien me habita. No quiero decir que pueda controlarlo ¡ni mucho menos! un astrólogo se sabe todas las estrellitas, galaxias, mundos amarranados y demás cosillas químicas que hay en todos ellos ¿pero qué puede hacer ante su inmensidad? pero saber que existen es más que suficiente.
Pero tú. Tú siempre eres el pero, eres el y, eres el aunque, eres el también cómo, cuándo y porqué. Tú eres el aromático pasado, eres el alentador futuro, eres el impregnado presente en constante apuro. Pasado, presente y futuro no es una sola suma de partes. Eres tú. Eres un todo. Eres las conexiones entre ellas. Eres el que coge las piezas rotas del jarrón y las coloca en su precioso orden de porcelana.
No puedes hacerte una idea de lo que aprecio la vida gracias a ti, a que un día aparecieras, con tu boquita llena de dientes y rodeada de labios amoratados. Maldición. Creo que es lo más hermoso que puedo decirte. Todo brilla por ti. Incluso lo malo tiene un verdadero significado. No puedo atribuirme ningún mérito en mi existencia desde que apareciste, pues sólo desde entonces soy capaz de sentir con claridad. Ahora puedo mirarme en un espejo y saber que esa es mi imagen, sé que estoy en Madrid para estudiar, para ver cosas, para hacerles fotos y luego enseñártelas, para hablar y comer asquerosidades con pimentón con gente extrañísima a la que ya me importa un bledo escojonarme en su cara pues sé qué clases de personas son relaciones y cuales son mamonadas sociales. Por ti sé lo que quiero hacer en un futuro, me atrevo a atreverme, me atrevo a pensar en él, que ya es suficiente teniendo en cuenta que antes hasta el presente, y más aún el pasado, me atormentaban. ?Cómo cojones no iba a amedrentrarme con la simple idea del mañana? No podía ser mejor que hoy.
Pero hoy siempre es bueno, tú estás a un tiempo de mí, haciendo todas esas cositas en silencio, y volveré a verte, y volveré a suspirar por las noches antes de irme a dormir pensando en tus manos, en el calor de tu pecho como estufa en nuestra casa.
Kurt, ojalá pronto leas esto, pues así podras hacerte una idea de lo mucho que puedes hacer en un universo entero, pues el mío gira en torno a tus órbitas anaranjadas. Hasta pronto.

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